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← Mapa de serviciosLámina 01Sistemas a medida · en marcha

Lo repetitivo deja de hacerse a mano

Un sistema a medida no es «una web con panel». Es coger el trabajo que alguien de tu equipo hace todas las semanas —cuadrar horas, llevar la cuenta de cuántas piezas quedan, pasar el parte a limpio— y escribir el programa que lo hace solo, con las reglas de tu negocio y no con las de una plantilla.

De cada 10 negocios que nos piden una web, 7 acaban con un sistema

Es lo que ha pasado con nuestros clientes: dos de ellos ni siquiera querían una web cuando llamaron.

Esto es para ti si

¿Te suena alguna?

  • Tienes plantilla y el control horario se cuadra a mano
  • Vendes algo que se agota cada día y alguien lleva la cuenta de cabeza
  • Das cita previa y las pides por mensaje privado, una a una
  • Presupuestas visitando primero, aunque de cada cinco visitas cuatro no van a ningún sitio
  • Tienes una hoja de cálculo que sólo entiende una persona

El proceso, tal cual se hace

Cómo va, paso a paso

  1. Paso 01

    Miramos dónde se va el tiempo

    Una conversación de media hora sobre cómo es un martes cualquiera. No sobre qué secciones quieres: sobre qué haces dos veces porque la primera no quedó apuntada en ningún sitio.

  2. Paso 02

    Se escriben las reglas de tu negocio

    Cuánto dura de verdad cada servicio, cuántas piezas salen del horno, qué pasa si alguien ficha a las 6:02, si aquí se factura con IGIC. Estas reglas son el sistema; lo demás es la pantalla.

  3. Paso 03

    Se construye y lo pruebas tú

    Se monta funcionando, con tus datos reales y no con «Cliente 1, Cliente 2». Lo abres en tu móvil y nos dices qué no encaja, que siempre hay algo.

  4. Paso 04

    Se pone en marcha con el equipo

    Con manual de arranque escrito y una lista de lo que hay que tener a mano el primer día. Si alguien del equipo no sabe usarlo, no está terminado.

El trabajo repetitivo entra en el sistema y sale ordenado

Lo que te llevas

  • El sistema funcionando, con tus reglas y tus datos
  • Panel del dueño: lo que hay que hacer hoy, en una pantalla
  • Permisos por persona, para que cada uno vea lo suyo
  • Los datos exportables cuando quieras: son tuyos, no nuestros
  • Manual de arranque escrito, no un vídeo de una hora

Lo que hace falta de ti

  • Media hora tuya para contarnos cómo es un martes
  • Las reglas reales: precios, duraciones, aforos, turnos
  • Una persona del equipo que lo pruebe antes de que lo use todo el mundo

Trabajo hecho con esto · 5 negocios

No es un ejemplo inventado

Van sin nombre hasta que cada negocio diga que sí. El sector, el municipio y lo que se construyó son exactos.

Sin letra pequeña

Lo que esto no hace

  • Un sistema no arregla un proceso que no existe. Si nadie sabe cuánto dura un servicio, hay que decidirlo antes de programarlo.
  • No hacemos integraciones con programas de gestión cerrados que no publican forma de conectarse. Si tu programa no deja entrar, se dice desde el primer día.
  • No damos plazos por teléfono sin haber visto el problema. Cuando lo vemos, el plazo va por escrito.

Lo que se pregunta siempre

Preguntas

¿Esto no es carísimo comparado con una aplicación de las que ya existen?

Depende de si la que existe hace lo tuyo. Si tu negocio encaja en una aplicación de suscripción, te lo decimos y te ahorras el encargo: hemos mandado a gente a usar herramientas que ya existían. El sistema a medida vale la pena cuando tu regla no está en ningún catálogo.

¿Y si mañana quiero cambiar algo?

Las cosas que cambian a menudo —precios, duraciones, aforo, turnos— se cambian tú desde el panel, sin llamarnos. Lo que hay que tocar en el código se presupuesta aparte y se dice antes.

¿De quién son los datos?

Tuyos. Se pueden exportar en cualquier momento y en un formato que abre cualquier programa. No hay rehén ninguno.

¿Y si os pasa algo?

El código de tu sistema es tuyo según lo que se firme en el encargo, y se te entrega. No queda nada atado a que nosotros sigamos aquí.

El trabajo repetitivo lo hace el sistema

Cuéntanos cómo es un martes en tu negocio y te decimos si esto te sirve —o si no te hace falta. Contestamos nosotros, no un formulario.